Mostrando entradas con la etiqueta SPIN magazine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SPIN magazine. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de noviembre de 2010

SPIN: Pandamonium!



Desecharon todo un álbum, perdieron un baterista y están siendo perseguidos por molestos draculoides ¿Por qué será que mientras más locas se ponen las cosas para My Chemical Romance, más felices se los ve?


Alrededor de esta época, el año pasado, todo de lo que Gerard Way podía hablar era de lo diferente que iba a ser el próximo álbum de My Chemical Romance. La banda venía salía de dos largos años de apoyar a su álbum del 2006, The Black Parade, una ópera rock sobre el cáncer y la muerte que vendió más de tres millones de copias en el mundo entero. Los dos álbumes anteriores, I Brought You My Bullets You Brought Me Your Love (2002) y Three Cheers For Sweet Revenge (2004) también eran conceptuales, crónicas del viaje de una pareja al infierno después de morir en un tiroteo en el desierto. Pero el nuevo álbum, Way prometía y prometía, traería todo de vuelta a lo básico. Nada de tramas épicas. Nada de uniformes locos. Nada de maquillajes. Y definitivamente, nada de tiroteos en el desierto.

Por lo tanto, no deja de ser irónico que los cuatro miembros de My Chemical Romance se encontrara en las tierras del árbol de Josué preparándose para tener un tiroteo en el desierto. Es un miércoles de septiembre, 99 grados de calor, y My Chem está en un estacionamiento abandonado de una gasolinería a 65 millas en las afueras de L. A., filmando el video para su magistralmente titulado single “Na Na Na (Na Na Na Na Na Na Na Na Na)”. Están vestidos en chaquetas de cuero de colores coordinados y botas de motociclistas a lo Mad Max, y portando pistolas de láser al estilo Cazador de Patos haciendo juego.

Pero, vamos – al menos no están usando maquillaje.

Así que, ¿todo eso sobre volver a lo básico? ¿A quién estaban engañando? Ninguna banda hace cosas grandes como My Chemical Romance. Les encanta comprometerse, mientras más extraña la idea, mejor ¿Quieres volar sobre peleas a lo Majove con los tipos malos? ¡Seguro! ¿En un Trans Am clásico con la bandera americana pintada en él? ¡Bueno! ¿Manejado por el especialista de Rápido y Furioso? ¿Por qué no? ¿Usando disfraces que Way creó con la diseñadora de Tim Burton? ¡Joder! (Los fans tendrán la oportunidad de ver el Trans Am ellos mismos cuando la banda lo lleve consigo en la próxima gira, mientras que un set de $70 del nuevo álbum viene con réplicas de las pistolas láser).

La obra de My Chem se llama Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys, y es exactamente tan exagerado como el título te hace pensar ¿La premisa? En el año 2019, alguna catástrofe medioambiental no identificada cae sobre América. Los sobrevivientes son gobernados por una nefasta corporación llamada Better Living Industries, quienes emplean un ejército de vampiros con máscaras llamados Draculoides. Depende de nuestros héroes, una pandilla de motociclistas de “artistas rudos” llamados Killjoys – también conocidos como My Chem – salvar el día.

“Es un concepto alto” explica el guitarrista Frank Iero, 29, “pero no es un álbum conceptual”. Cuando se encuentra con una cara de incomprensión, se ríe como si hubiera estado en ese lugar también. “Sí” asiente. “Cuando Gerard lo dice yo también digo ‘Bueeeeeeeno…’”. Pero la banda confía en su líder. “Le gusta decir que somos sus detectores de estupideces.”

“Gerard tiene una mente genial” dice el guitarrista Ray Toro, 33. “El da en el blanco de las cosas que la gente está pensando antes de que se den cuenta.” Way concibió la apariencia de la banda, codirige los videos (Este con Nate Weaver y alguien llamado Roboshobo) e incluso peinó tiendas de disfraces para encontrar las máscaras de los Draculoides. “Es el maestro de los sueños esquemáticos” dice Rob Cavallo, el productor del álbum y el nuevo jefe de Warner Bros. Record. “Casi me recuerda a Robert Rodríguez o Tarantino, más que a cualquier músico – él es un auteur”.

“No sé en qué no es bueno” dice Mikey Way, 30, bajista de MCR y hermano menor de Gerard. “No se entrenó en ninguna de estas cosas, pero las hace maravillosamente.” Unos años atrás, Gerard, 33, escribió un libro de cómics, The Umbrella Academy, que ganó el equivalente a un Oscar en el medio, y ahora está ayudando a adaptarla a una película. También está escribiendo el libro de cómics de los Fabulous Klljoys, y recientemente se lanzó a otro estudio de Hollywood con otra idea, basada en cuento de hadas.

Aún así, para Gerard, hoy corriendo por ahí con anteojos de aviador reflejantes y jeans blancos hechos marrones por el polvo, esta clase de omnivorosidad es de lo más natural. “Me encanta todo” dice durante un descanso entre las escenas. “No hay muchas formas de arte donde puedes controlar tu presentación y tus ideas. Quiero decir, pasas dos años trabajando en un álbum ¿Por qué no pasarte dos años trabajando en todo lo demás?”





La tarde siguiente, Way contesta a la puerta de su hogar en el vecindario de Mt. Washington, en Los Ángeles, en medias de color azul agua, una remera sin mangas negra, y un par de tejanos cortados que violarían el código de vestimenta de muchas escuelas. La casa, que Way y su esposa Lindsay compraron para el Día de San Valentín del 2008, es acogedora y apartada, con paredes de estuco y muchas vigas de madera expuestas. Fui construida en los años ’30, por una mujer de Mexico que hizo su fortuna en el negocio de las tostadas (“la Coronel Sanders de las tostadas” bromea Way), y un cartel sobre la entrada todavía testifica sus vibraciones de gratitud: CASA DE MIS SUEÑOS.

“¿Quieres que te de una vuelta?” pregunta Way, con un Mlaboro no encendido entre los labios. La primera parada es su oficina, con pilas del suelo hasta el techo con libros de cómics, novelas y DVDs. En el escritorio, junto a su computadora, hay una réplica a tamaño real del casco de Boba Fett, y escondido en el clóset, por algún lado, una colección de androides. Way creció en Nueva Jersey, en un área donde montar bicicletas no era seguro, así que él y Mikey tuvieron que buscarse su propia diversión, actuando las películas de Star Wars (usualmente El Imperio Ataca de Vuelta, para muestra basta un botón), y episodios de G.I. Joe. Gerard incluso recuerda mandar bocetos para figuras de acción a la buena gente de Hasboro (que nunca le contestaron).

Afuera del baño – donde se asienta un bacineta de entrenamiento – Way tiene que saltar para esquivar un peluche de Elmo. En mayo de 2009, Lindsay, quien toca el bajo en la banda electro-punk Mindless Self Indulgence, dio a luz a su primera hija, una niña llamada Bandit Lee. Way dice que ama todo sobre la paternidad, incluso cambiar pañales, con una única excepción. “No soy el mejor dando baños, me pone nervioso. No quiero golpearle la cabeza. Lindsay me llama el Inspector de Seguridad. Toda mi vida fui muy protector con Mikey, porque sentía que ese era mi trabajo, y eso se transfirió totalmente a Bandit.”

Para su vida diaria, también es así. En la música de My Chem, Way se proyecta como una especie de inspector de seguridad de las emociones, poniendo protectores para bebés en los enchufes de la adolescencia. En The Black Parade, él se doblaba a sí mismo como “el salvador de los caídos, los derrotados y los malditos”, y estableció para la banda la modesta meta de salvar al mundo. “Pensé que si hacíamos un álbum que tratara de cambiar al mundo o darle esperanza, realmente funcionaría” dice Way felizmente. “Pero todo lo que la gente encontró fue muerte y destrucción, y miseria, y odio a sí mismo. Aprendí que el mundo no quiere ser salvado, y te dará un puto puñetazo en el rostro si lo intentas.”

Nos dirigimos hacia abajo, pasando por el dormitorio principal (con chimenea, la cama deshecha, una romántica imagen enmarcada en blanco y negro de una pareja cubierta de sangre), y hacia el patio trasero. Es un lugar magnífico, con una sorprendente vista del cañón. “En realidad nunca vengo para aquí” dice un poco avergonzado, mientras pasamos junto a un pequeño grupo de naranjeros, con la fruta pasada sin ser recogida. Casi al final de la colina, hay otro árbol, lleno de una fruta verde de forma extraña. Way se para en seco. “Esto no lo había visto”. Toma una y la muerde. “¡Es una manzana!”

Para un tipo que una vez cantó en su single que los lanzó al éxito, “I’m Not Okay (I Promise)” que “no estoy, maldita sea, bien”, Way se ve… bueno, bastante bien. Le pregunto qué le diría al chico que escribió esa canción, y se ríe. “Le diría ‘Anímate, amigo. No te tortures. Vas a conocer a una chica genial y a tener una hija, y cuando eso ocurra, asegúrate de que estás feliz.’” Pero estos días, ha estado encantadoramente burlón sobre sí mismo y la idea de “tratar de ganarse al mundo con un musical, usando uniformes militares y cantando sobre nuestros sentimientos.”







En el 2004, mientras la banda crecía, Way tuvo una mala noche con pastillas y cerveza en Japón y decidió dejar las drogas y el alcohol de inmediato. Recientemente, a pesar de ello, ha estado disfrutando de una bebida ocasional. No es tanto acerca de emborracharse, sino de dejar ir sus auto restricciones. “[La sobriedad] se volvió todo un tema” dice. “Era tan importante, maldita sea, para todos menos para mí. Empiezas a sentirte como los tipos en Smiths que quieren comer hamburguesas de queso pero tienen que fingir que no. Entiendo que los chicos me admiren, que algunos hayan dejado de beber por mí. Pero ya no es una cosa tan importante para mí.”

No eres el salvador de nadie, quieres decir.

“Demonios, no”. Hace una pausa. “Pero fue una imagen divertida con la que jugar. Porque aún si pierdes la marca, probablemente seguirás siendo una persona muy importante. Apunta para salvador, y terminarás siendo excelente.”

En una tarde dominical soleada de septiembre, Mikey Way está comiendo una hamburguesa en un restaurante mexicano de Hollywood, hablando de su ciudad natal adoptiva. Con la palidez de la costa este e increíblemente flaco (¡75 kilos!), Way – de hecho, todos los de MCR – es una vista extraña entre las tonificadas, bronceadas masas de Melrose. Aún así, aparte de Iero, que vive con su esposa y sus dos hijas de siete meses en Jersey, todos los miembros de la banda son de los Los Ángeles ahora. Toro y Mikey ambos admiten que siguieron a Gerard, más o menos, pero les está gustando el lugar. “Cuando recién llegué, pensé que era un poco feo” dice Mikey. “Pero mientras más venía, empecé a ver lo que le veía la gente. En Jersey, cuando cae la nieve, son como tres meses en que estás paralizado. Aquí, el sol te inspira a salir a la puerta.” (Toro, en cambio, está feliz de que “finalmente encontró un buen trozo de pizza”).

Por un tiempo, salir a la puerta fue difícil. “Hacia el final de la gira de The Black Parade, estábamos todos exhaustos” dice Mikey. “Estaba fuera de control. No estaba contento”. Una persona ansiosa desde el comienzo, se tuvo que tomar un breve descanso, ostentosamente para casarse, pero más para descomprimirse y reagruparse.

Iero la tuvo difícil, también. “Vivir ese álbum de verdad vivirlo – ponerse esos disfraces por dos años, estar lejos de tu familia y amigos – eso fue difícil.” Para el final del ciclo, cuando cerraron en Mayo de 2008, estaban “agotados creativamente, físicamente y emocionalmente”. Por un tiempo Iero ni siquiera estuvo seguro de querer hacer otro álbum.

Cuando la banda entró al estudio unos meses más tarde con el productor Brendan O’Brien (Bruce Springsteen, Pearl Jam), el plan era hacer un álbum de punk crudo, directo y sucio. En una entrevista en abril del año pasado con SPIN, Way se preocupaba de que el éxito lo hubiera hecho auto-complaciente y nombro a los Stooges y a los MC5 como piedras de toque. La banda se había impuesto una serie de reglas detallando lo que no estaban autorizados a hacer, para deshacerse de la extravagancia teatral de The Black Parade. Tenía sentido en teoría, pero también fue algo perverso – el descartar la grandiosidad del tratemos-todo que los hizo grandes en primer lugar.

“Estábamos tan agotados por el peso, que queríamos correr en la dirección opuesta a ello” dice Iero. Peor mientras las sesiones avanzaban, la aproximación de más-es-manos empezó a pasar factura. “Se convirtió en otra regla que teníamos que seguir.”






Por mucho tiempo, la banda no pudo sacudirse la sensación de que la música era muy aburrida, muy plana. “En mi corazón, sabía que algunas cosas podían ser mejores” dice Toro. “Pero teníamos miedo de desecharlo todo.” No fue hasta que el álbum empezó a ser mezclado que finalmente se admitieron a sí mismo que podían hacerlo mejor. Llamaron a la empresa para decirles que querían volver al estudio con Cavallo para grabar una nueva canción. Una canción se hizo dos, dos se hicieron cuatro, y antes de darse cuenta, decidieron tirar todo y empezar de vuelta. (Tres de las canciones iniciales fueron re-grabadas para el nuevo álbum; Toro dice que quizá lancen el resto algún posiblemente, gratis).

Se necesita mucha valentía – o temeridad – para abandonar por completo un proyecto en el que has estado trabajando por más de un año, pero aparentemente no todos estaban a bordo. La banda no dirá nada de detalles. (“Hay cosas legales en curso” dice Toro). El veterano de estudio y presente baterista de Meat Loaf, John Miceli, toca en el álbum: Michael Pedicone, antiguamente de Bled, dará la gira con ellos, pero no tienen planes de contratar a un reemplazo de tiempo completo.

“Se volvió muy obvio que [Bryar] estaba obstruyendo el proceso creativo” dice Cavallo. “Es algo triste de decir, pero les estaba echando agua a su fuego.”

“Hay razones importantes por las que estuvimos juntos cinco años, y no queremos olvidarlas” dice Iero. “Pero no puedes ser una banda creativa con una persona que no ama crear.”

Iero, la conciencia punk de la banda, ve la narrativa del álbum de los Killjoys contra los Draculoides como parte de una metáfora de la vieja pelea entre el arte y el comercio – por “esas chupadas corporativas que tratan de robar tu magia y tú te resistes”. En realidad, a pesar de ello, “esa corporación” puede ser su mayor arma. Por años, My Chem ha tenido la buena fortuna de trabajar con el presidente de Warner Bros., Tom Whalley, uno de sus campeones veteranos. Luego, cuando Whalley dejó el sello en septiembre, fue reenlazado por Cavallo – el colaborador más cercano de la banda por los últimos cinco años, y un tipo que Mikey Way llama “su quinto miembro”. Es difícil imaginar una dinámica entre una ambiciosa banda de rock y un sello importante que sea menos antagónica.

“La impresión de la mayoría de la gente es que el sello está ahí para molestar a la banda” dice Toro. “Somos una de las pocas bandas que tienen una excelente relación con nuestro sello. Nos hemos hecho amigos de él.” Como tales, son inusualmente adeptos a usar la máquina a su favor. Iero estima que hundieron seis figuras del álbum antes de decidir empezar de nuevo; por la estimación de Gerard, solamente hay otras cinco bandas que han tenido ese mismo permiso (e incluso eso parece excesivo).

“No hay ninguna duda” dice Craig Aaronson, el representante de la banda. “Ellos querían llevarlo a otro nivel, y querían asegurarse de que tenían los recursos para hacerlo.” Cavallo mantiene que Warner hubiera hecho lo mismo por cualquier otro acto en el sello. Pero luego de dudarlo, también admite. “Cuando se trata de ellos, son mis favoritos.”

“Claramente desearíamos que la banda hubiera tenido el concepto un poco antes” dice socarronamente. “Pero el mundo no es perfecto. My Chemical Romance ha vendido millones de álbumes. Necesitamos y queremos continuar con ese éxito. Y haremos lo que sea para lograrlo.”

“Deberías ver el estudio de arte” dice Gerard. “No está tan lejos”.

Salta al volante de su Porsche Carrera, enciende el estéreo (KUSC – clásico) y se dirige a colina abajo hacia un lugar que la banda rentó hace un par de meses. Lindsay, una pintora y dioramista, tiene un estudio en el mismo complejo, y en el camino, Gerard habla de su arte y su carrera con más entusiasmo que sobre la suya. (Hecho: la Sra. Way se ha convertido en una especie de mentora para una joven aspirante a artista llamada Frances Bean Cobain. “Éramos su banda favorita” dice Gerard. “Courtney [Love] la trajo a un concierto para su cumpleaños, y ahora Lindsay y yo somos sus amigos. Es una chica excelente.”)

Mientras nos estacionamos, Lindsay Way casualmente va saliendo. Una belleza con el cabello teñido de rubio, es alta y tatuada, y usa un collar dorado con un colgante que dice BANDIT. Gerard Salta del auto y se apura para darle un beso. “Volveré a casa pronto”, le dice. “Te amo.”




En el estudio, tengo una epifanía: así debe ser cómo se ve el cerebro de Gerard. Hay bocetos a color de los autos y los disfraces, slogans garabateados en una pizarra con colores pastel y amarillo (“Art is the weapon”, “The aftermath is secondary”, “Look alive, sunshine”). Toda la habitación está llena de colores primarios, rayos láser rojos y amarillos de clara de huevo. Todo es brillante, atrevido y colorido – lo opuesto a lo “aburridos” que Mikey dice que son.

Si My Chemical Romance fuera una franquicia, entonces Danger Days sería su reestreno. Los negros negativos brillan por su ausencia, en cambio, Toro dice “Estamos trayendo de vuelta el color”. Como prueba, no hay que ir más lejos del color de cabello de Gerard. Para The Black Parade, se lo cortó a lo militar y se lo platinó, para simbolizar la muerte, ahora sus mechones son de rojo vibrante.

“El negro se volvió algo esperable” dice Gerard. “Es como la cultura vampírica que nos impusieron. Es tomar este monstruo que es realmente genial y feo y lanzarle maquillaje, sacarle los colmillos.” Le pregunto por su opinión sobre la moda de Crepúsculo y toda la cosa de los vampiros guapos y suspira. “Para ser honesto” dice, “la odio. Crecí mirando excelentes películas como From Dusk Till Dawn y Near Dark, y creo que si los vampiros no son feos, deberían ser podidamente peligrosos. Quiero decir, qué mierda – no ves a nadie saliendo con la Criatura de la Laguna Negra. La cosa más loca es que el tipo tiene como cien años y está tratando de tirarse a una de dieciséis ¿Qué pasaría si ese tipo se viera como la edad que tiene? Él está mucho más avanzado emocionalmente que ella ¡No es justo!”

Way suelta sus quejas con una sonrisa, pero hay una carnada detrás. La última canción de Danger Days se llama “Vampire Money”, y es acerca de las bandas peleando por un lugar en la banda sonora de Crepúsculo y la total negación de My Chem a seguir esa tendencia. “La gente estaba detrás del dinero vampírico con tantas ganas” dice Way. “Y la gente vivía asumiendo que nosotros lo haríamos también. Sé que Paramore lo hizo, y ellos son chicos muy buenos. Pero nosotros no nos parecemos en nada.”

Way piensa mucho sobre el negocio de la música. “Realmente estamos en una industria dirigida por el miedo ahora mismo” dice, encendiendo un Malboro. “¿Por qué estamos rebajándola, peleando con otros tipos con guitarras para lograr un mejor lugar en un formato de radio que más o menos apesta y está perdiendo su base de todas maneras? Todo se está haciendo pop. Así que, ¿cómo hacemos que el rock sea importante otra vez? Metiéndonos en el maldito territorio enemigo.”

Para Way, eso significa tomar las herramientas del pop y usándolas contra sí mismos. My Chem nunca se ha quedado corto en los ganchos, pero Danger Days va incluso más lejos, rebuscando entre los trucos más confiables del rock contemporáneo – teclados de sonido elaborado, ritmos de baile propulsivos, melodías listas para Glee y Broadway. “Para mucha gente, pop es una mala palabra”, dice. “Pero se trata de usar el pop como un arma. Le dije a los chicos que quería que este álbum sonara como apuntar una .357 al sol y apretar el gatillo hasta quedarnos sin munición”. También le encanta Lady Gaga, y incluso quería hacer una gira con ella antes de que ella se lanzara a la estratósfera. “Mucha de las imágenes en ‘Bad Romance’ es con lo que he estado jugando por años” dice. “A veces incluso me pregunto si ella ha visto alguno de nuestros videos o escuchado lo que hacemos.”

Mientras Way habla, podemos ver esas viejas tendencias salvadoras volviendo a meterse. Puede que las decoraciones y los cortes de pelo se hayan ido. Pero eso no significa que no haya una guerra que pelear. (Como dice Craig Aaronson: “Gerard es muy directo, y quiere ganar”.)

Way se queda callado por un segundo recordando una historia. “Después de Black Parade” recuerda, “un amigo me dijo ‘No te retires de esta cosa del rock todavía. Puede que creas que hiciste el Magical Mystery Tour, pero todavía te queda por hacer Revolver.’” En otras palabras, todavía quedan mundos por explorar, disfraces que hacer, tiroteos que tener. Límites que empujar.

Way sonríe. “Todavía no he llegado a la locura total”.























Fuente.
Traducción: Jo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

SPIN: My Chemical Romance revela secretos de su nuevo álbum


El diciembre pasado, My Chemical romance estaba concentrado en escribir y grabar al seguidor de The Black Parade del 2006, el éxito multi-platino que los estableció como una de las nuevas bandas más grandes de la década. El frontman Gerard Way había completado casi siete canciones, que estaban inspiradas en todo desde Judas Priest y Def Leppard hasta The hives y The Killers.


Pero entonces la banda – Way, los guitarristas Ray Toro y Frank Iero, el bajista Mikey Way y el baterista Bob Bryar – decidieron empezaron de nuevo desde el principio (El baterista Bob Bryar se separó amistosamente del grupo por entonces) “Por la forma en el lo veíamos, en lugar de un álbum siendo desechado, era un largo proceso de escritura” le dice el guitarrista Ray Toro a spin.com “Había algunas canciones que simplemente teníamos que eliminar de nuestro sistema, mientras que nos quedamos con otras y las reescribimos.”


My Chem revelará esos años de arduo trabajo en su nuevo álbum Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys, que saldrá a la venta el 22 de noviembre. Igual que con Black Parade, My Chem se reunió con el productor Rob Cavallo, aunque el álbum descubre a la banda explorando un nuevo territorio sónico, mezclando su sonido contemporáneo emo-punk con influencias más viejas de rock psicodélico.


Pusimos un montón de reglas sobre las canciones que podíamos escribir y como se suponía que sonara este álbum” dice Toro. “Pero Rob derribó todos esos muros y fue como ‘¿Sabes qué? El cielo es el límite, solamente escribe buena música y usa tu creatividad’. Él es el maestro haciendo eso.”


Como tema unificador, Toro dice que las letras de Way se concentran en la alienación y el escape, y presentan un grupo de forajidos llamados los Killjoys. “El tema general en la música es encontrar un sentido de libertad y usar tu creatividad y el arte como un arma, oponiéndose a preocuparse por el resultado final” dice Toro, agregando que los Killjoys son una ligera interpretación de la propia banda. “Algunas personas van a creer que es una desviación. Eso es lo divertido de ser una banda, tener la bendición de explorar la música y probar cosas diferentes.”


SPIN se reunió con Toro para discutir cuatro de las más experimentales canciones del álbum


“Party Poison”

Una de las canciones salvadas de las sesiones más tempranas de My Chem, “Pary Poison” puede ser el más directa y punk en Danger Days; riffs de guitarra de cierras circulares, ritmos estrepitosos, y Way aullando sobre el coro. De hecho hay una nota que recuerda al clásico proto-punk “Kick Out The Jams” de 1969 de MC5 (My Chem de hecho se encontró con el frontman MC5 Wayne Kramer para hacerle escuchar algo del nuevo material, aunque esta pista fue escrita antes de ese encuentro). “Este era la cereza del pastel del sonido directo que estábamos buscando” dice Toro sobre las sesiones más tempranas. “Y el espíritu y la energía de MC5 – eso aviva mucho esta canción.”


Planetary (GO!)”

Burbujeando un punk-funk que suena como Franz Ferdinand en sus momentos más fieros. Sobre secuencias rítmicas electrónicas y guitarras golpeadas, Way suelta una estridente llamada a las armas gritando frases como “Fame is now injectable!” (“¡La fama es ahora inyectable!”) o “We just get up and go!” (“¡Solamente nos levantamos y nos vamos!”) La banda encontró un sonido inspirador como ningún otro en los Rolling Stones para este corte. “Mikey Gerard y yo estábamos escuchando a los Stones y notamos que algunas de sus canciones son repetitivas pero que una sola guitarra toca a través de todo” dice Toro, refiriéndose a “Paint it Black” de los Stones. “”Y la forma en que construimos gran parte del álbum fue tomando ocho o dieciséis barras al mismo tiempo y usamos melodías que funcionaran durante toda una estrofa. Lo cuál es extraño.”


“S/C/A/R/E/C/R/O/W”

En este dulce tono en medio tiempo, la voz de Way es tratada con un efecto de vibrato líquido similar al de John Lennon en “Lucy in the Sky With Diamonds”. Way canta sobre enamorarse de la “sonrisa con lápiz labial” de una chica sobre guitarras repicando, vocales con capas y efectos espaciales. “Esto muestra el lado más artístico de la banda” dice Toro. “Los Beatles son un gran influencia y con las armonías como respaldo y el efecto de la voz de Gerard, es nuestro mejor intento de hacer una canción como [“Lucy in the Sky With Diamonds”] Te lleva a un viaje psicodélico.” Sobre las no convencionales, rápidas y pesadas latigazos y puntuaciones, Toro dice que se refieren a los policías que salen para capturar a los Killjoys. “En el mundo de los Killjoys, S/C/A/R/E/C/R/O/W es como una fuerza de defensa, esa es la razón para los latigazos” dice.


“Vampire Money”

My Chem escribió esta fuerte canción de carga – con un riff que recuerda al “Pump It Up” de Elivs Costello – después de rechazar las ofertas para contribuir con la banda sonora de la serie de Crepúsculo. “Seguimos diciendo ‘No. No. No’” dice Toro. “Gerard escribió esas letras como diciendo ‘Si quieres una canción para la película, va a ser así’”. La frase “vampire money” (dinero vampírico) surgió cuando estaban en una entrevista y el chico les preguntó si iban a querer un poco de ese “dinero vampírico” que todo el mundo quiere. “Así que la canción trata de eso. Creo que la canciones para bandas sonoras pueden ser geniales, pero la verdad no nos convenció la película. Personalmente no la disfrutamos, pero eso no es decir que es mala.”




Original en inglés.

Créditos a: @MCROfficial

Traducción: Jo (@Ink_Bleeder)

viernes, 26 de marzo de 2010

On Set with Gerard Way







Entrevistador. Así que, para empezar, cuéntame sobre la primera vez que trabajaste con Spin.



GW. La primera vez que trabajamos con Spin fue cuando hicimos esta foto con creo que era un simple novato, un fotógrafo excelente, y nos hicimos buenos amigos. Creo que fue en una página doble si lo recuerdo bien. No, no, espera, ahora lo recuerdo. Creo que fue otra cosa. Me subí a un avión en L. A., acabábamos de terminar la gira. Fue una sesión con Terry Richardson. Esa fue la primera sesión que hice solo, también. Así que me bajé del avión… y no me bañaba mucho en esa época, y solía beber mucho en esa época. Me presenté y no tenía idea de cómo lucía ni nada, de hecho había visto un poco de su trabajo, así que sabía que era algo grande. Y entonces sale y llevaba puesta esta remera de Vietnam y me dijo “Súbete al muelle”. Y empezó a fotografiar, y una cosa sobre que mucha gente puede decirte es que te hace sentir tan cómodo que te convence de hacer cualquier estupidez que él quiera que hagas. Me preguntó si no quería una cerveza, y me llamaba Spinstick (Pegajoso) porque olía muy mal. Y básicamente me dijo: “Esto es lo que quiero que hagas. Quiero que revises mi colección de discos y elijas lo que quieres, y te daré un micrófono y harás un karaoke.” Porque yo le dije: “No puedo fingir que canto.” Así que pusieron Nervous Breakdown de Black Flag. Y entonces vino este tipo con un rociador y me empezó a echar agua. Y esta era un mierda que nunca dejé que nadie hiciera, y estaba tan metido en ello… y me empapó por completo, y yo estaba agitando la cabeza y cantando. Es una de mis fotos favoritas, y ocupó toda una página. Ese mi primer Spin. Y luego cuando salió Revenge, hicimos esta toma con… Bombri, era Phil Mucci, ¿verdad?



Voz de fondo. [Algo ininteligible.]



GW. Dije bien el nombre. Él tenía una idea muy elaborada y loca para nuestra tapa, fue nuestra primera tapa en Spin. No hacíamos muchas portadas, esto era grande, así que… él nos proporcionó este desquiciado maquillaje de superestrellas, y él lo photoshopeó de una forma genial, como si domináramos el mundo, yo tenía colmillos de vampiro y cosas así. Y la siguiente sesión la hicimos cuando nos nombraron Banda del Año y la sesión fue muy extraña porque teníamos un fotógrafo de modas. Y creo que después de eso cuando salió The Black Parade… y nos fotografió esta chica adorable… cuyo nombre no recuerdo ahora mismo… ¿quién fue la que hizo de la portada de The Black Parade para Spin?



Voz de fondo. [Algo ininteligible].



GW. ¿Cómo?



Voz de fondo. Jennifer…



GW. Jennifer Saar, ¿verdad? Fue genial. Y fue muy loco porque era la primera vez que tuvimos una sesión en un ambiente de verdad natural. Nos llevo a esta parte donde sólo había árboles y cactus, y eran árboles y plantas muy raros… y fue genial, de verdad. Creo que esa fue la última vez que estuvimos en Spin, que yo recuerde. Esta será la próxima, así que…



Entrevistador. ¿Tienes algunas palabras o algo que le quieras decir a las personas que van a ver esto o a tus fans?



GW. Sí. Sé que hemos estado trabajado en el álbum por mucho tiempo, pero está genial. Llegó a este punto realmente loco, donde creo que todo lo que nosotros esperábamos, y lo que ustedes esperaban es completamente diferente, de la mejor manera posible. Creo que una de las cosas… aprendí mucho con este álbum y una de las cosas que aprendí realmente quiénes somos y lo especial que eso es para nosotros, y aprendí a aceptar realmente… ya sabes, lo fabuloso que hay en la banda, volví a ganar mi amor por eso. Es completamente diferente. Digo, todavía tiene ese sonido crudo, tiene ese MC5, tiene ese rock and roll, ¿sabes? Siento que, para mí, ahora mismo es la última fiesta. Cómo la última fiesta antes del fin del mundo o algo así.



Entrevistador. ¿Qué es lo que ha cambiado? ¿Cómo describirías el cambio?



GW. Es…es realmente difícil hablar de ese cambio, porque todas las bandas vienen y dicen “Es muy diferente ahora”, pero lo escuchas y es todo lo mismo. Creo que encontré… lo que realmente cambió es que encontré lo que quería decir, de verdad. Encontré algo nuevo que decir. Encontré cosas nuevas sobre el mundo que quería decir. Y eso fue algo grande. Así que eso es diferente. Creo que sí. Es más real, pero es más fingido al mismo tiempo. Es más fantasía, pero es fantasía real.



Entrevistador. ¿Puedes hacer un saludo a Spin por su vigésimo quinto aniversario?



GW. Claro. Hola a todos, este es Gerard de My Chemical Romancekk… nah, está bien. Hola a todos, este es Gerard de My Chemical Romance, y de parte de la banda y mía, nos encantaría desearle a Spin un feliz aniversario, y agradecerles mucho por todo su apoyo durante estos años. Cada vez que eso pasó es como un sueño hecho realidad, así que significa mucho para nosotros.



Créditos: Bloomiern 1 &Spin.


Traducción: JouL

martes, 16 de marzo de 2010

Gerard Way: Portada y Backstage de SPIN magazine Abril


Gerard en la edición de Abril de la revista SPIN habla sobre la influencia de Iggy Pop, cuya banda fue recientemente ingresada al salon de la fama del rock.



Pulsar la foto para la galería




Fuente:
http://mcrbrasil.com